Muchos son los edificios y establecimientos industriales que, bien cuando se están construyendo o bien cuando se proceden a remodelar, apuestan por tomar medidas para dotarse de sistemas de protección pasiva contra el fuego. Es decir, optan por recurrir a todo tipo de materiales, dispositivos o técnicas que se convertirán en elementos fundamentales a la hora de prevenir un incendio, de impedir su propagación y de retrasar esta.
Por ello, teniendo en cuenta el importante papel que juegan dichos sistemas lo habitual es acudir a especializadas empresas de protección pasiva que ofrezcan las soluciones más eficaces y apropiadas al respecto. En concreto, entre estas destacan las siguientes:
- Pintura industrial. Ignífugas o intumescentes son dos de las pinturas químicas más eficaces y útiles a la hora de evitar la aparición de cualquier tipo de fuego e incluso, en caso de que tenga lugar, de reducirlo a la mínima expresión.
- Morteros o paneles de silicato. La misma función que el elemento anterior es la que tienen estos sistemas, que se emplean como estupendos mecanismos de protección de estructuras. A la hora de optar por unos u otros es imprescindible tener en cuenta el tipo de edificación y los factores que en ella pueden propagar un fuego.
- Sellado de penetraciones. Otro de los mejores sistemas de protección pasiva contra incendios es este, que consiste básicamente en evitar el desarrollo de ellos a través de unos conductos que atraviesan los muros de la construcción pertinente.
- Compartimentación. Los tabiques o muros que se establezcan en cualquier edificio son dispositivos que también ayudan a conseguir el objetivo citado. Y es que al instalarse aquellos, que se identifican por ser resistentes al fuego, se evita que el lugar pueda verse asolado por las llamas en poco tiempo.
Todo ello sin olvidar otras iniciativas tales como los chorros de arena, la protección de bandejas pasa cables o los forjados con chapas colaborantes.